”Hemos estado en todas partes para recibir terapia, y Shriners Children’s es el mejor del mundo. Jennifer, la terapeuta de Luciana, es la primera persona con la que hemos logrado avances; Luciana está progresando”, dijo Stacy, madre de Luciana, paciente de Shriners Children’s Lexington.
Stacy y Luciana, que ahora tiene 9 años, acuden al Shriners Children’s Lexington para recibir tratamiento desde que Luciana tenía 2 años. Luciana tiene parálisis cerebral infantil (PCI) y un trastorno genético relacionado. Durante los últimos tres años, madre e hija han acudido a la clínica semanalmente.
Para pacientes como Luciana, los terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas de Shriners Children’s hacen más que proporcionar tratamiento: cambian vidas. Comprometidos con ayudar a los niños a alcanzar su máximo potencial, estos dedicados profesionales utilizan enfoques innovadores y centrados en el paciente para marcar la diferencia en sus vidas.
El camino hacia la independencia: la terapia en acción
Los equipos de terapia ocupacional y terapia física (OT/PT, por sus siglas en inglés) tratan una amplia gama de afecciones ortopédicas, entre las que se incluyen la escoliosis, las lesiones deportivas, los retrasos en el desarrollo, los desafíos del procesamiento sensorial y la rehabilitación posquirúrgica. También ayudan a los niños con férulas, prótesis y dispositivos de asistencia personalizados, como sillas de ruedas o andadores.
Amy Dail, PT, DPT, fisioterapeuta con 12 años de experiencia y más de una década en Shriners Children’s Lexington, explica la diferencia entre los dos campos terapéuticos.
“La terapia física se centra más en las habilidades relacionadas con la motricidad gruesa y la movilidad, es decir, los movimientos más amplios como caminar, correr o subir escaleras”, explica Dail, que maneja el departamento de Rehabilitación. “La terapia ocupacional se centra en actividades diarias significativas como bañarse, vestirse, comer y las habilidades de motricidad fina. Juntos, ayudamos a nuestros pacientes en todas las áreas de su vida diaria”.
Los terapeutas convierten el trabajo duro en tiempo de juego
Trabajar con niños requiere un conjunto de habilidades especiales, afirma Lauren Eckerle, SLP, directora de servicios de rehabilitación en Shriners Children’s Chicago. “Cada sesión de terapia es una mezcla cuidadosamente elaborada de ciencia, creatividad y juego”, dice. “Los adultos en terapia pueden seguir instrucciones sencillas como dar un paso hacia un lado con una banda alrededor de las piernas. Los niños a menudo necesitan un enfoque diferente”.
Eckerle maneja un equipo de más de 20 fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y patólogos del habla y el lenguaje que atendieron más de 17,000 visitas de rehabilitación el año pasado en el centro de atención de Chicago. Su práctica está creciendo, con un aumento del 9% en la rehabilitación ambulatoria en 2024 en comparación con 2023.
Los niños a menudo requieren compromiso, motivación y, lo más importante, diversión. “Los terapeutas pediátricos son expertos en conseguir que los niños hagan cosas difíciles sin que se den cuenta”, explica Eckerle. “No se puede simplemente decirle a un niño pequeño que haga un ejercicio. Si le dice: ‘¡Estás atrapado en el océano! ¡Los tiburones te persiguen! ¡Corre! ¡Corre!’ el niño se mueve, se ríe y trabaja para alcanzar sus objetivos sin siquiera darse cuenta”.
Este enfoque creativo se ve reforzado por una variedad cada vez mayor de herramientas terapéuticas: tiburones de plástico, pistas de obstáculos y juegos temáticos. “En la rehabilitación pediátrica, el progreso se produce en momentos de risa, aventura y juego”, afirma Eckerle.
Un equipo de especialistas con corazón de niños

Luciana, de 9 años, está haciendo cosas que su madre, Stacy, nunca creyó posibles, incluyendo gimnasia.
El equipo de Shriners Children’s Lexington está conformado por cinco fisioterapeutas y tres terapeutas ocupacionales, todos ellos con una gran experiencia al servicio de sus pacientes. El enfoque colaborativo del equipo garantiza que cada niño reciba un tratamiento individualizado e integral. “Todos nuestros terapeutas sienten pasión por tratar a los niños, independientemente de su especialidad o fortaleza”, explicó Dail.
En cuanto a Luciana, Stacy dijo que su hija ahora puede hacer cosas que nunca creyeron posibles, como andar en bicicleta y competir en gimnasia en las Olimpiadas Especiales. A Luciana le encantan sus sesiones semanales, incluyendo practicar sus rutinas de gimnasia para una competencia reciente en Atlanta.
“Gané ocho medallas”, dijo con una sonrisa. “¡Cinco fueron de primer lugar!”.
Desarrollando fuerza paso a paso
A veces, la rehabilitación consiste en dar un paso tras otro. En Shriners Children’s Mexico, la actividad física es más que solo ejercicio: es esencial para la independencia y el bienestar. El equipo de terapia física organiza grupos de caminata para ayudar a los niños a desarrollar las habilidades que necesitan para la vida diaria.
El fisioterapeuta Jonás Lugo explicó: “Preparamos a los pacientes para los desafíos del mundo real, como subir escaleras y caminar sobre superficies irregulares, recreando estructuras callejeras”.
Muchos niños del grupo de caminata tienen parálisis cerebral infantil (PCI), pero cualquier niño que necesite mejorar su equilibrio, coordinación o mecánica al caminar puede beneficiarse. “Caminar no es solo movimiento”, señaló Lugo. “También se trata de equilibrio, coordinación y conciencia del entorno, lo que ayuda a los niños a sentirse más seguros en la vida diaria”.
Para mantener las sesiones interesantes, los terapeutas diseñan pistas de obstáculos divertidas y desafiantes utilizando conos, aros, túneles, colchonetas y pelotas. “La idea es que los niños hagan ejercicio mientras se divierten”, explica Lugo. Este enfoque lúdico hace que la rehabilitación sea una experiencia atractiva y positiva.
La participación de la familia es un factor clave para el éxito. “Animamos a los padres a que repitan los ejercicios en casa”, añade Lugo. “Cuando lo hacen, las mejorías del niño en cuanto a fuerza, velocidad y ritmo son notables”.
Más allá de la terapia, los grupos de caminata fomentan la amistad entre los pacientes y los terapeutas. “Hacen ejercicio juntos, celebran los logros y forman una comunidad especial”, comparte Lugo. Estas sesiones crean un entorno de apoyo, motivación y alegría, lo que convierte la rehabilitación en un proceso verdaderamente transformador.
Los estudios de la deglución incorporan alta tecnología
Para algunas familias, la capacidad de un niño para comer y deglutir con seguridad es una preocupación clave cuando buscan servicios de terapia de rehabilitación. Los patólogos del habla y el lenguaje realizan evaluaciones integrales de la alimentación de bebés y niños mayores. En 2024, Shriners Children’s Chicago amplió su atención para incluir estudios de deglución por video.
Estos estudios especializados utilizan una radiografía en movimiento conocida como fluoroscopia para capturar imágenes en tiempo real de cómo los alimentos y líquidos de diversas texturas viajan a través de la boca, la garganta y el esófago de un niño. Las dificultades para deglutir pueden ocurrir tan rápidamente en tiempo real que es esencial revisar videos de alta calidad. El hospital ha invertido en nueva tecnología, una plataforma de video llamada TIMS Medical Video Platform™, para ofrecer grabaciones con calidad de diagnóstico. Esta herramienta infunde a las familias la confianza de que los problemas de alimentación o bebida de un niño se están evaluando con la tecnología más avanzada disponible.
El estudio puede mostrar si el niño corre riesgo de aspiración, lo que indica a los padres y a los proveedores si es seguro que algunos pacientes con diversas afecciones neurológicas y neuromusculares coman o beban por la boca. Un médico rehabilitador y un terapeuta observan cuidadosamente el proceso y, después de revisarlo, pueden identificar mejor cualquier desafío y determinar estrategias para apoyar la alimentación y nutrición del niño.
Un impacto duradero

El fisioterapeuta Jonás Lugo ayuda al paciente Cristofer a trabajar su fuerza y equilibrio.
Para los terapeutas de Shriners Children’s, la mayor recompensa es ser testigos de cómo los niños alcanzan objetivos que antes creían imposibles.
“El éxito es diferente para cada niño y cada familia. Lo que es un éxito para un paciente puede no serlo para otro, y eso es lo que hace que nuestro trabajo sea tan interesante”, afirma Dail. “Probablemente, lo mejor es ver a un niño alcanzar un objetivo que no creía posible, ver cómo se da cuenta de que puede hacerlo, puede hacer cosas difíciles”.
Gracias a su experiencia, compasión e innovación, los terapeutas de Shriners Children’s siguen marcando una profunda diferencia, un paciente a la vez.