En las profundidades del mar, Levi, de 9 años, explora los arrecifes de coral, ve una tortuga marina e incluso un tiburón. Levi puede disfrutar de esta aventura desde la comodidad de su cama de hospital en Shriners Children’s Ohio gracias a la tecnología de realidad virtual (RV). Es otra herramienta que usan los especialistas de vida infantil de Shriners Children’s para ayudar a los niños a afrontar los procedimientos relacionados con sus lesiones por quemaduras.
“Algunos niños no quieren ver cuando se realiza un cambio de vendajes u otro procedimiento, así que ponerse las gafas de realidad virtual hace una gran diferencia”, afirmó la especialista en vida infantil Kim Flood. “La RV no solo bloquea la visión de lo que ocurre junto a la cama, sino que transporta a los niños a un universo divertido y atractivo”.

Para ayudarlo a controlar el dolor, Levi, de 9 años, se sumerge en la vida marina a través del visor de realidad virtual.
Para Levi, se trata de escapar a un mundo diferente. Tan pronto como Kim le coloca los visores, él exclama: “¡Guau! ¡Un tiburón!”.
La especialista en vida infantil Michelle Smith afirmó que esta tecnología les permite a los niños sumergirse en una variedad de experiencias, desde escenarios naturales hasta actividades interactivas.
“Me gusta ver los diferentes animales bajo el agua y cómo puedo acercarme y tocarlos”, comentó Levi.
Escapar a mundos virtuales reduce la ansiedad de muchos niños como Levi; sin embargo, esta tecnología no es adecuada para todos los pacientes o procedimientos.
“Hemos comprobado que la RV funciona mejor con los niños en edad escolar”, explicó Michelle. “Sin embargo, no todos los pacientes pueden tolerar una experiencia inmersiva prolongada durante procedimientos más dolorosos o que producen ansiedad”.
Algunos de los usos más comunes de la RV son proporcionar relajación a los pacientes que se concentran en el dolor o en la comezón, enseñar habilidades de afrontamiento como la respiración o la visualización, o promover el movimiento. No obstante, el equipo de vida infantil destaca que la tecnología de RV es solo una de las muchas herramientas disponibles. Todos los niños afrontan una situación de forma diferente, por lo que el equipo está capacitado para evaluar las necesidades únicas de cada paciente y así comprender cómo procesan mejor las situaciones estresantes.
“Nuestra meta es ayudar a los niños a sentirse menos ansiosos y más en control, de modo que siempre estamos explorando nuevas técnicas o tecnologías que nos ayuden a lograrlo”, afirmó Michelle.
