NOMBRE: LUIS
AFECCIÓN: TRASTORNO DE LA COLUMNA VERTEBRAL
CENTRO DE ATENCIÓN: MÉXICO
Cuando Luis tenía 18 meses, no podía caminar. Su mamá, Carmina, sabía que algo no estaba bien.

A Luis le gustan los movimientos dinámicos del baile, donde puede combinar el arte y el deporte.
Meses más tarde, cuando por fin dio sus primeros pasos, Luis arrastraba el pie izquierdo. Fue entonces cuando se le diagnosticó la verdadera causa: agenesia sacra. Luis nació sin sacro ni coxis —las dos últimas secciones de la columna vertebral—, lo que afectaba a sus piernas, pies y otros sistemas del cuerpo. Los médicos advirtieron que podría dejar de caminar a una edad muy temprana.
Casi tres años después, su familia descubrió Shriners Children’s México y, por primera vez, obtuvieron respuestas. Luis comenzó a recibir atención de especialistas en urología, ortopedia, escoliosis y ortopedia. Se sometió a 10 cirugías. Cada vez, existía el temor de que pudiera dejar de caminar. Pero después de cada procedimiento, Luis se ponía de pie nuevamente.
“Antes de llegar a Shriners Children’s, era como caminar en la oscuridad”, recuerda Carmina.
En el camino, Luis encontró un poderoso aliado: los deportes. A los 13 años, comenzó a practicar baile de competición, así como lanzamiento de peso y de jabalina. En el deporte, encontró un espacio para liberar el miedo, el estrés y la frustración.
El baile le ayudó a mejorar su postura y su escoliosis. Pero más que eso, le enseñó algo aún más importante: a creer en sí mismo.
“Las cirugías y las citas médicas me dieron confianza. En el baile, si no tienes confianza, no puedes brillar en la pista”, afirma. Y Luis quiere brillar: Su objetivo es llegar al escenario mundial en el baile de competición.
Hoy, Luis no es solo un paciente. Es un bailarín. Es un atleta. Es un joven cuyo mayor logro no es solo caminar. Es no rendirse nunca.
