El verano trae consigo libertad y diversión para las familias: días de playa, barbacoas, fuegos artificiales y largas horas al aire libre. También es una temporada en la que se dispara el número de lesiones evitables. Los especialistas de Shriners Children’s tienen un mensaje sencillo: Con las precauciones adecuadas, el verano puede ser seguro y memorable.

Sawyer tuvo que someterse a meses de terapia física después de sufrir las lesiones por quemaduras.
Los peligros de las quemaduras acechan bajo la superficie
Muchas familias creen que, una vez que se ha apagado la fogata o el brasero, la zona es segura. En realidad, las cenizas y las brasas pueden retener el calor durante horas, lo que crea un riesgo significativo de quemaduras.
Aunque las llamas hayan desaparecido, pueden quedar carbones calientes. “No piensen que ‘ojos que no ven, corazón que no siente‘ al cubrir una fogata en la playa con arena”, dijo Melissa DiPiro, MSN, RN, CPNP-PC/AC, enfermera practicante en Shriners Children’s Boston. “En realidad, eso hace que los carbones se calienten más. Para que sea seguro, utilice agua para enfriar la zona por completo”.
Durante una celebración familiar en la playa, Sawyer sufrió quemaduras graves en los pies cerca de una fogata. Los adultos presentes en la reunión supervisaron y extinguieron el fuego, pero una vez apagado, Sawyer caminó sobre la arena donde había estado la fogata.
Sawyer requirió atención especializada para quemaduras en Shriners Children’s Boston, y su experiencia subraya una lección importante: La arena retiene el calor: siempre vierta agua fría sobre la zona después de usar una fogata.
Caídas de verano, huesos fracturados
El verano significa diversión al aire libre en bicicletas y patinetas, en áreas de juegos y campamentos. En Shriners Children’s New England, la cirujana ortopédica y Directora Médica, Lael Luedtke, M.D., atiende más fracturas en el verano, particularmente lesiones en la muñeca, el codo, el tobillo y la clavícula. “Cuando los niños no están en la escuela todo el día, se mueven más, y eso aumenta naturalmente el riesgo de caídas y lesiones”, explicó.
La Dra. Luedtke hace hincapié en que muchas fracturas se pueden prevenir con medidas de seguridad sencillas y supervisión. “Los cascos, las muñequeras y las rodilleras reducen significativamente tanto la frecuencia como la gravedad de las lesiones”, afirmó.
No todas las lesiones requieren atención médica, pero no ignore una deformidad visible, una hinchazón significativa o un dolor que no mejore en uno o dos días, ya que estos pueden ser signos de una fractura. La negativa a usar una extremidad o a apoyar el peso también son señales de alerta.
La Dra. Luedtke anima a las familias a centrarse en la salud a largo plazo en lugar de en los contratiempos a corto plazo. “Ese próximo partido, competencia o vacaciones pueden parecer importantes en este momento”, dijo, “pero proteger la salud de un niño durante los próximos 60 años es mucho más importante”.
Cuando los fuegos artificiales salen mal
David Westberry, M.D., vio lo devastador que puede ser el uso sin supervisión de los fuegos artificiales al inicio de su carrera en Shriners Children’s Greenville.
“Un niño pequeño perdió la mano tras una explosión”, dijo. “Es fundamental que los padres adviertan a sus hijos de que los fuegos artificiales no solo pueden causar quemaduras dolorosas, sino que también pueden provocar lesiones catastróficas en los dedos, las manos, los brazos y otras partes del cuerpo, y dejar desafíos funcionales duraderos”.
A veces, los niños agrupan varios fuegos artificiales con la esperanza de lograr un espectáculo aún más impresionante, pero eso multiplica el riesgo de consecuencias devastadoras, señala el Dr. Westberry.
Para evitar que una celebración se convierta en una tragedia, siga el sencillo consejo del Dr. Westberry. “La mejor manera de evitar que un niño sufra lesiones es, para empezar, no ponerle nunca fuegos artificiales en las manos”.
El verano debería ser una temporada de recuerdos, no de visitas a la sala de emergencias. Con una supervisión cercana y precauciones inteligentes, las familias pueden reducir drásticamente el riesgo de lesiones graves y centrarse en la diversión.
