A veces, el acto más simple puede tener un impacto significativo en los resultados del paciente.
En Shriners Children’s Boston, como parte de los esfuerzos continuos por mejorar la atención y la satisfacción de los pacientes, el personal clínico se preguntó: “¿Cómo podemos ser más conscientes de las preferencias religiosas, culturales y de pudor de nuestros pacientes durante los exámenes y procedimientos?”. Esto dio lugar a “We’ve Got You Covered” (Nos Encargamos de Todo), una iniciativa que refleja el compromiso del personal para proteger la dignidad del paciente.
El proyecto fue encabezado por la enfermera perioperatoria Maureen “Mo” Hanley, BSN, RN, CNOR, CBRN, quien fue paciente en otro hospital hace años. Hanley se sintió avergonzada e irrespetada cuando el personal no la cubrió después de sufrir lesiones en un accidente automovilístico. “Me cortaron la ropa para poder examinarme, pero a nadie pareció importarle que estuviera completamente expuesta. Nadie hizo nada para proteger mi privacidad”.
En medio del ritmo acelerado de la atención diaria, el proyecto de Hanley le recuerda al personal que debe tomarse un tiempo para detenerse y considerar la comodidad y la privacidad de cada paciente.
Como enfermera de quirófano, Hanley reconoce que muchas cirugías requieren descubrir partes sensibles del cuerpo; sin embargo, su filosofía de cubrir al máximo durante el mayor tiempo posible mantiene la dignidad en primer lugar. “Los pacientes son vulnerables mientras están anestesiados, por lo que me tomo muy en serio mi papel como su defensora”, afirmó Hanley. Explicó que existen intervenciones para limitar lo que se ve, como toallas estériles, mantas, ropa interior desechable e incluso hiyabs desechables, que reflejan la competencia cultural y reducen la ansiedad del paciente.
Dan Driscoll, M.D., FACS, fue uno de los primeros en apoyar la iniciativa. “Con el volumen de pacientes que tenemos en Shriners Children’s Boston, siempre existe la sensación de que solo debemos hacer el trabajo. Hay que encontrar el equilibrio entre eso y las preocupaciones de los pacientes”, afirmó. “En un hospital pediátrico, es importante,
especialmente para los adolescentes que están pasando por cambios físicos naturales, hacerles saber que respetamos su pudor”.
La clínica ambulatoria ha desempeñado un papel clave en el avance de la iniciativa “We’ve Got You Covered” (Nos Encargamos de Todo)”. La clínica es a menudo el lugar donde comienza la atención, para los chequeos médicos y la preparación para cirugías. “El pudor es una de las principales causas de ansiedad de los pacientes”, afirmó Debbie Carlson, BSN, RN, CPN.
La especialista en vida infantil, Brooke Allen, MS, CCLS, también es una gran defensora de la iniciativa de Hanley. “Esta es otra manera en la que podemos defender a nuestros pacientes”, afirmó, señalando que proteger la privacidad hace que los pacientes se sientan aún más cómodos con sus médicos. “Garantizar que nuestros pacientes puedan confiar en nosotros como cuidadores es una parte integral para que su experiencia sea positiva”.
— Brooke Allen, ESPECIALISTA EN VIDA INFANTIL
Hanley presentó el proyecto en la conferencia anual de la Asociación Americana de Quemaduras y lo expuso en la conferencia de investigación Shriners Children’s State of the Science. También asistió a la conferencia nacional de la Association of Perioperative Registered Nurses, donde explicó su proyecto sobre el pudor durante el panel de investigación en enfermería.
La retroalimentación positiva se extiende más allá de los colegas y llega hasta los pacientes. “Los cuidadores agradecen mucho que nuestro personal dedique tiempo a preservar el pudor de sus hijos. Si estas son las acciones que estamos realizando para que los pacientes se sientan mejor al venir al hospital, eso hará que se sientan aún más seguros mientras estén en Shriners Children’s Boston”, afirmó Hanley.
