Cuidado Compasivo

Atención Integral de Lesiones por Quemaduras

Braxton y su familia visitaron por primera vez Shriners Children’s el día de Navidad.

Shriners Children’s brinda atención integral para lesiones por quemaduras que cambia la vida

Era 25 de diciembre de 2017, y Kristin no estaba donde había pensado que estaría: en casa con su familia, intercambiando regalos y preparando una comida navideña. En cambio, la mujer de Tennessee estaba acurrucada en una camioneta, nerviosa y asustada, mientras unos desconocidos la llevaban a ella y a su hijo pequeño a un hospital a seis horas de distancia. Braxton, de 3 años, tenía una quemadura abierta que había sufrido semanas antes y que estaba empeorando.

El viaje fue un acto de fe para Kristin. Dos semanas antes, en la casa de su abuela, Braxton alcanzó una olla de agua hirviendo. El derrame de líquido hirviendo dejó quemaduras de segundo y tercer grado en casi el 70 % de su cuerpo, incluido el cuero cabelludo.

Los siguientes días fueron muy confusos. En el hospital local, Braxton fue sedado. “No podía abrir los ojos ni sentarse”, recuerda su madre. “Sus heridas se pegaban a la ropa de cama durante la noche, y todas las mañanas tenían que despegarlo”.

Kristin recibió apoyo y miles de mensajes a través de una cadena de oración. Las palabras de una desconocida fueron particularmente importantes. “Ella dijo que pensaba que Shriners Children’s podría ayudarlo, y que debíamos ir allí”, afirmó Kristin.

Entonces, ese día de Navidad, dos “Roadrunners” (Correcaminos) aparecieron para llevar a Braxton y su madre a Shriners Children’s Ohio, a cientos de millas de su casa en Tennessee. Los Roadrunners (Correcaminos), miembros de la fraternidad Shriners, se dedican a ayudar a transportar pacientes a las instalaciones de Shriners Children’s para recibir atención médica.

“Dejaron a sus familias en Navidad para brindarnos atención a mi hijo y a mí”, afirmó Kristin. “No puedo describir lo conmovedor que es eso. Hay gente realmente buena en este mundo”.

“El transporte fue solo el comienzo del apoyo que brindaron las organizaciones”, afirmó Kristin. Se fue de casa sin estar preparada para el clima de Ohio, que es más frío, por lo que los miembros de Shriners y el personal del hospital le encontraron un abrigo de invierno y guantes. Se aseguraron de que Kristin pudiera quedarse junto a la cama de Braxton, pero también le proporcionaron una habitación privada para que pudiera dormir.

El mayor impacto lo vivió Braxton.

“Era un niño completamente diferente al día siguiente”, afirmó Kristin. “Vendaron sus quemaduras correctamente para que no se pegaran. Se veía y actuaba mucho mejor, ya se parecía al de antes”.

Braxton no recuerda mucho sobre los vendajes, las agujas o los médicos, pero recuerda cómo lo hizo sentir el personal. En una palabra: especial. “Me daban helados y hot dogs siempre que quería”, exclamó Braxton.

Después de un mes, Braxton volvió a casa. Pero nunca se fue por mucho tiempo; regresaba para someterse a injertos cutáneos y otras cirugías.

Kristin dijo que contaba con el apoyo del personal, incluso cuando no estaba en el hospital. “Me preocupaba el progreso de la recuperación”, afirmó. “Así que llamaba, enviaba fotos y hacía muchas preguntas, y siempre me ayudaron y nunca me hicieron sentir mal”.

La fuerza de ese sistema de apoyo se puso a prueba cuando Braxton comenzó la escuela primaria, y otros niños notaban rápidamente la cicatriz y el cabello fino en su cabeza.

“Llegaba a casa llorando”, afirmó Kristin. “Empezó a tener miedo de ir a la escuela. Otros niños se burlaban de él. Los profesores seguían preguntándole qué pasó y él no quería hablar”.

Una peluca personalizada ayudó a darle confianza a Braxton.

Shriners Children’s Ohio ayudó a Braxton a conseguir una peluca personalizada. La financiación de estas pelucas es posible gracias a la generosidad de los donantes, en particular el Fondo Dr. James Russell Myers. Kristin dijo que todos los días nota el impacto de esa donación en Braxton.

En Shriners Children’s, esta atención especial se denomina atención integral y significa que el equipo de atención se preocupa no solo por el tratamiento médico, sino también por el bienestar general de cada paciente.

“He visto cambios reales en su confianza”, afirmó Kristin. “Habla más y es más extrovertido”.

Braxton estuvo de acuerdo, diciendo que le gusta lucir su cabello y que viene con una ventaja adicional. “Me lo puedo quitar cuando tengo mucho calor”, afirmó.

Ntangwe encontró a Shriners Children’s con la ayuda de su tutor médico, Erik.

Atención a Millas de Distancia

Ntangwe tenía 18 meses cuando cayó en una olla de agua caliente que su madre usaba para cocinar en su aldea de Namibia. Al no tener conocimiento de Shriners Children’s, ni ninguna conexión con los Estados Unidos, su madre trató sus heridas lo mejor que pudo. Pero dada la gravedad de sus quemaduras y la falta de acceso a la atención adecuada, se formaron horribles cicatrices en las piernas de Ntangwe.

Erik, quien viajó a la aldea de Ntangwe para ayudar a construir casas e instalar tuberías de agua, conoció al menor cuando tenía 3 años. La madre de Ntangwe le mostró a Erik sus graves quemaduras y le pidió ayuda.

Una charla casual con una enfermera jubilada durante su vuelo a casa hizo que Erik se enterara de Shriners Children’s en Galveston, Texas. Después de meses de trámites burocráticos, Ntangwe hizo su primer viaje con Erik a los EE. UU. en junio de 2018, y se sometió a su primera cirugía para mejorar la apariencia de sus cicatrices y aumentar su movilidad el verano pasado.

Actualmente, Ntangwe tiene 9 años y disfruta de ser el miembro más reciente de la familia de embajadores de Shriners Children’s Texas. En cuanto a Erik, le encanta ser el tutor médico de Ntangwe en los EE. UU.

Seguridad en la Cocina

Cocinar es la causa principal de incendios domésticos y las quemaduras por escaldaciones son la segunda causa principal de lesiones por quemaduras. Los líquidos calientes, incluidos el café, la sopa y los alimentos calentados en microondas, pueden causar lesiones devastadoras. Ayude a proteger a su familia recordando estos consejos:

  • Esté atento a lo que está cocinando; nunca deje la estufa o el horno sin supervisión.
  • Cocine con ollas sobre los quemadores traseros y gire las manijas hacia adentro.
  • No cocine ni lleve artículos calientes mientras carga a un niño.
  • Mantenga los artículos calientes alejados de los bordes de mesones o mesas.
  • Esté atento a las cosas que pueden incendiarse (guantes de cocina, utensilios de madera, empaques de alimentos, toallas o cortinas) y manténgalos por lo menos a 3 pies de distancia de la estufa.
  • Tenga cuidado al calentar alimentos en el horno microondas y siga el tiempo mínimo de cocción. Pueden producirse quemaduras graves cuando el empaque se derrite.
  • Nunca permita que los niños pequeños usen la estufa, el horno o el microondas. Cuando esté listo para enseñar a los niños cómo usar estos aparatos, también considere si pueden alcanzarlos de manera segura.
  • Enseñe a los niños cómo manipular los alimentos calientes de manera segura. Muchas escaldaciones ocurren cuando los niños estiran sus manos para alcanzar algo y se derraman líquidos calientes.
  • Use manteles individuales en lugar de manteles para toda la mesa; los niños pequeños pueden jalarlos y derramar alimentos o bebidas calientes.

Sopa Caliente: Un Riesgo que Se Pasa por Alto

Nadie sabe exactamente cuántas quemaduras por escaldaciones ocurren debido a la sopa y los fideos, pero los proveedores de atención médica en las unidades de quemados y los departamentos de emergencia de todo el país coinciden en que estas lesiones se encuentran entre las quemaduras más comunes que ven en los niños. “Hay una tasa constante de quemaduras por sopa caliente en los niños”, afirmó Sally Martens, FPN, miembro del pabellón de quemados de Shriners Children’s Northern California. “Recibimos al menos dos o tres quemaduras por sopa de fideos a la semana”.

A menudo, estas quemaduras afectan el regazo y los genitales, dijo Martens, cuando los niños que están sentados tiran un recipiente sobre sí mismos. Otros peligros que pueden hacer que los niños dejen caer artículos calientes en sus regazos incluyen tazas calientes que queman sus manos y recipientes endebles que se doblan en sus manos.

Para más información, visite beburnaware.org.